¿QUÉ HACER CUANDO CONVIVEN DISTINTAS DIGESTIONES BAJO UN MISMO TECHO?
Spoiler: no, no tienes que renunciar a las comidas en familia.
PUEDE SONAR MUY “FÁCIL” DECIR:
“Cada quien come cuando le va bien.”
Pero…
- ¿Significa eso que ya no vamos a hacer piña?
- ¿Que no se puede comer juntos en casa de la abuela?
- ¿Ni noches de pizza, manta y peli?
NO. POR SUPUESTO QUE NO.
Lo que necesitamos es redefinir qué significa “comer juntos”.
ME GUSTA SEPARAR DOS COSAS:
- Sentarnos juntos a la mesa
- Ingerir la comida
No son lo mismo.
¿Y SI COMER JUNTXS SIGNIFICA ESTO?
Compartir risas, una buena conversación, un té o un agua…
Y al mismo tiempo, que cada quien haya comido a su hora y a su manera.
MI EJEMPLO PERSONAL:
Yo como todos los días sobre las 12h.
Me encanta. Me flipa funcionar como una british.
Pero llega el finde... y mi familia, con su “precioso” horario español, come entre las 2 y las 3.
Y yo… LO ODIO.
¿QUÉ HAGO?
COMO ANTES. Le pese a quien le pese.
A veces hago excepciones si salimos o me apetece mucho lo que habrá.
Pero si no... a las 12:00 me hago mi comidita rica y sanota.
Y CUANDO LLEGA LA COMIDA “OFICIAL”…
ME SIENTO IGUALMENTE A LA MESA CON MI FAMILIA.
- Hablamos.
- Nos reímos.
- Nos contamos las penas.
- O lo que toque.
Pero yo, ya con la digestión hecha (y a veces con siesta incluida).
ESTO SIGUE SIENDO TABÚ.
Parece que si no comes con los demás, estás rompiendo algo sagrado.
Pero no estás rompiendo nada.
Estás honrando tu cuerpo.